Viéndote desde otra perspectiva me he dado cuenta de que no
eras para mí. Todo en mi cabeza estaba concentrado en hacerte a mi medida, pero
sin éxito.
Somos como dos piezas que encajan pero no pertenecen al
mismo puzzle.
Como dos canciones que sintonizan en la misma onda pero no
pertenecen a la misma melodía.
Como dos caminos hechos por las mismas piedras que se
separan cuando llegan a la mitad del recorrido.
Como un lunes de abril y un lunes de agosto.
Fuimos, somos y seremos,
pero ese verbo ya no me es suficiente.