martes, 26 de enero de 2016

RESPECT

Hoy vengo a hacer una crítica, que se basa en el respeto. Leo continuamente por las redes sociales a gente criticando a otra por el simple hecho de pensar diferente. Diferentes ideologías, diferente forma de pensar, diferentes religiones, diferentes creencias.
¿Por qué no puedes respetar algo que piensa otra persona solo porque tú pienses distinto? Y ojo, hablo de respetar, no de compartir. Porque yo hay cosas con las que no estoy de acuerdo, pero respeto a las personas que sí que están a favor (no me voy a pronunciar en temas polémicos que luego pasa lo que pasa).
Si yo leo una opinión de otra persona que difiere de la mía pues diré vale, es tu opinión. Pero no le voy a insultar por pensar diferente. Cada persona tiene una forma diferente de ver el mundo, y eso es hora de que vayamos comprendiéndolo.
Si no te gusta algo de lo que piense/crea una persona pues haz lo que esté en tu mano para cambiarlo, pero no trates de cambiar a la persona. Si el tema en cuestión se "arregla" con tu voto en política, manifestándote, no yendo a ver cierto espectáculo, pues hazlo. Pero deja que la persona que piense distinto haga también lo que ella crea, porque es la disparidad de opiniones lo que nos hace únicos.
Pienso que es una pérdida de tiempo intentar convencer a otra persona con insultos de tu forma de pensar, porque con eso no se gana, más bien se pierde.

Nada más que añadir.

viernes, 22 de enero de 2016

Volvemos a las reflexiones

La inseguridad, una de las cosas más comunes en nuestro -mi- día a día y una de las que se encuentran en el top 10 de "cómo perder oportunidades en la vida".

Es la inseguridad la que nos hace callarnos cuando pensábamos que estábamos en lo correcto, aceptar la opinión de otra persona aún cuando creíamos estar en lo cierto, darle tantas vueltas a las cosas hasta que se nos pase el plazo para poder llegar a conseguirlas.

Y bueno, puedo asegurar que la frase de "nos arrepentimos más por lo que no hacemos que por lo que hacemos" es verdad, o al menos suele serlo en el 99% de las veces. De nada sirve estar dándole vueltas a las cosas por miedo al fracaso, por miedo a la ilusión (ya sabéis mi eterna guerra con ella), por miedo a fallar. Porque de los errores se aprende, de los fracasos nace nuestro orgullo, y la ilusión es lo que nos hace personas.

Y como siempre intento dar lecciones a los demás en vez de dármelas a mí, que más falta me hacen. Pero os aseguro que la inseguridad entra dentro de mis no-propósitos de año nuevo.


martes, 12 de enero de 2016

...

Hoy simplemente estoy cabreada.

Cabreada de tener que estudiarme reacciones, enzimas, esquemas que sé que se me van a olvidar nada más soltarlos en el examen, que sé que del 90% que consiga memorizar únicamente voy a retener un 20%, o menos. Cansada de perder horas mirando diapositivas que no entiendo, cansada de estar cansada.

Hay días en los que pienso en por qué me metí aquí. Quién me mandaría a mí decidir que quería ser médica. Porque me paro a pensar y tan solo voy por segundo. SEGUNDO. No voy ni por la mitad de la carrera y estoy agobiada. Agobiada de ver todo lo que se me viene encima, agobiada de saber que como suspenda voy a tener que pagar matrícula doble y voy a tener que pasar un año más estudiando esta mierda. Cansada de estudiar por aprobar en vez de por aprender.

Cuando me metí en la carrera quería estudiar para aprender a ayudar, para en un futuro intentar hacerle la vida más fácil a las personas, incluso salvársela. Pero en días como hoy me pregunto si todo va a merecer la pena. Si todas mis horas perdidas estudiando vanalidades me van a servir para llegar a salvar a alguien.

Hay veces que pienso en mandarlo todo a la mierda. Pero luego recuerdo por qué me metí aquí y parece que acabo viendo las cosas de otra forma. Pero enseguida vuelvo al agujero oscuro del agobio.

Solo quiero tiempo. Tiempo para dedicármelo a mí, y tiempo para estudiar para aprender en vez de para no suspender. Días de 30 horas.

Pero bueno, como sé que pedir días de 30 horas es una utopía me conformo con ponerme listas en el Spotify para desahogarme gritando internamente. Porque como lo haga externamente tiro las paredes.


lunes, 4 de enero de 2016

Frases sueltas, como el viento en una tarde de enero

Hay cosas de mí que no sabes. Como que me gusta el colacao a medio disolver, o que cuando escucho a Pereza es porque estoy nostálgica. Que podría pasarme todo el día echándole fotos al cielo desde diferentes ángulos, o que hay veces que me gusta estar en soledad pero contigo.

Que me agobia la gente que no hace nada más que recordar el pasado, aunque yo luego sea la primera que me lo recuerde. Que me encanta el rosa, pero no el rosa rosa, sino el rosa tirando a rojo. Que lo guardo todo en un rincón de mi mente, tanto las cosas buenas como las malas. Y me cuesta olvidar.

Que me puedo pasar las horas muertas viendo series malísimas, o la mejor película que hayas visto en tu vida. Que hay veces que soy feliz tan solo con una taza de café y unos cascos puestos. Que en el tren me gusta ir siempre en el lado de la ventanilla, aunque nunca mire por ella.

Que odio lo comercial, pero luego me paso horas en el Fnac dando vueltas como una loca por los mismos sitios. Que soy más de discos originales que de YouTube, aunque tan solo tenga tres comprados. Que 1999 es el disco más triste que me podrías poner, pero a la vez mi favorito.

Y bueno, eso. Tampoco nada del otro mundo.


TAG MEDICINA (4º curso)

Bueno, tras 80 años sin subir nada al blog POR FIN VUELVO. Este año ha sido bastante complicado en cuanto a sacar tiempo para escribir y con...