Hace ya un tiempo que he desistido de intentar entender a
las personas. He llegado a la conclusión de que con eso sólo consigo hacer mi
cerebro pedazos que luego son incapaces de reconstruirse por sí solos.
Creo que lo mejor es no entender nada. No tratar de entender
las veces que intentan hacerte ver que realmente conoces a las personas, lo
cual deriva siempre en una utopía que no existe realmente. Y ojalá no fuese
así.
Nadie dice realmente lo que piensa, porque nadie realmente
se entiende. Pensamos que sí, intentamos conocer a las personas sin saber que
primero tenemos que conocernos a nosotros mismos antes de querer ir más allá,
pero nunca escarmentamos. Tenemos que darnos con un muro en las narices una y
otra vez hasta que finalmente decimos basta, y ese “basta” es el que nos sumerge
en la oscuridad de lo desconocido.
Porque a veces lo desconocido es lo que nos da gasolina para
seguir viviendo. Lo que hace que no nos lleguemos a ilusionar con lo que
creemos, porque rara vez se ajusta a la realidad.
Y me reitero, he llegado a la conclusión de que intentar
entender a las personas es un camino sin salida. Intentar entenderte ya es un
camino que acaba en la deriva.
Y ya si intento entenderme a mí ni te cuento.

Me gusta tu reflexión... que comparto totalmente...
ResponderEliminarY me gusta mucho la foto!!! =)
¡Muchas gracias! <3
EliminarLa foto la hice por el centro en Ciudad Real, que de noche se ve precioso :)